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LA FERIA

       

Cuenta una historia que en cierta ciudad se estaba llevando a cabo una importante feria de comercio.

LA FERIA

Cientos de empresas se daban cita para ofrecer sus mejores productos y servicios. La oportunidad de hacer negocios era única y los colores no faltaban en el ambiente.

A la entrada, se presenta un hombre de aspecto común y al momento de ingresar a tan llamativa feria le dice al policía de seguridad: oiga, debe tener mucho cuidado porque soy un ladrón y he venido a llevame un buen botín.

Y si bien, su apariencia no inspiraba desconfianza, el policía le permite la entrada con gran desconcierto y decide vigilarlo en su recorrido por la feria, con la sorpresa de que el hombre termina el día sin ningun acto que haya de preocuparle.

El hombre regresa al siguiente día y encuentra al mismo guardia en la entrada y le dice: vaya hombre! ayer vine y no te diste cuenta de todo lo que robe, asi que he venido por más.

El policía con el mayor de las confusiones recuerda para si mismo haberlo vigilado y no haber visto en que momento fue el robo así que esta vez decide redoblar su vigilancia y sigue al hombre por toda la feria muy de cerca. Al terminar el día, nuevamente el tipo se retira sin haber sido atrapado infraganti.

Por tercer día el sospechoso se presenta y le dice al desconcertado vigilante: Vaya amigo, si que me he llevado un buen botín ayer y ni siquiera moviste un dedo para evitarlo!.

El guardia determinado por tercera vez lo vigila como su sombra pero igualmente no encuentra razón alguna para detenerlo.

Al final de la jornada, antes de que el hombre se vaya, el policía no puede soportar más y le reclama: oiga hombre, lo he seguido por tres días seguidos y aunque usted asegura ser un gran ladrón, no he visto que se lleve nada de estos stands. ¿Que es lo que pretende?

A lo que el hombre con aire de astucia responde: así es, efectivamente, soy un ladrón profesional, un ladrón de ideas. He venido por tres días consecutivos y me he llevado miles de ideas de grandes negocios que se pueden hacer. He llevado en mi mente un enorme tesoro que he tomado sin que me cueste un centavo. Y tú, ni siquiera hiciste nada para evitarlo, culmina sonriente e irónicamente.

Moraleja:

Las ideas de negocios estan en todas partes, depende de tu capacidad de visualizarlas, de tu creatividad, de tu imaginación y de tu espíritu emprendedor el tomar esas ideas y convertirlas en extraordinarios negocios.

 

Publicado el 14/5/2016 en Cuentos Populares

       

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